domingo, septiembre 26, 2010

Crisis estudiantil

Me levanto temprano, compro el periódico, me tomo un café y ando hacia la playa.

La brisa acompaña. El agua fría, muy fría me recuerda que acaba de llegar el otoño.

Tumbada abro el periódico y leo "Si España no quiere saber nada de mí, yo tampoco quiero saber nada de España".

Pienso en lo drástico de la frase. Yo si quiero saber de España.

En las cartas enviadas por jóvenes como yo a El País me veo identificada.

No he terminado la carrera y ya pienso en el "futuro", quiero sentirme preparada y no (pre)parada.

Por un momento revivo el peso de lo leído.

Las prácticas no remuneradas, el eterno becario.

Yo tendré que elegir estar lejos de todo lo que quiero, pero con trabajo, como dice una de las cartas.

Suspiro, pero se lo llevan las fuertes olas.

Me dejo llevar por la brisa.

Ahora hace frío.